Cuando quería ser periodista no me ubicaba pero en el fondo no iba muy desencaminado. Lo más fácil era ponerme delante de la tele un sábado por la noche, silenciarla y retransmitir el partido de turno. Objetividad cero cuando jugaba mi equipo, la Real, o la selección, claro. No fui nada subjetivo tampoco en una grabación que andará aún por ahí de una supuesta victoria épica de mi Real Sociedad que supuso un gran título. Hice hasta las entrevistas, como entrevistado y entrevistador. Todo incluido...
Luego, 10 ó 12 años después entré a trabajar en una auténtica redacción multimedia, donde se hacía de todo. Yo tenía ya claro que lo mío no era ni la tele ni la radio ni siquiera los deportes aunque hice mis pinitos. Varios años allí y cambio de papel: dejé atrás el periódico de todos los almerienses, en el que escribí en casi todas sus secciones, para pasar unos meses generando noticias por encargo.
Y de ahí a mi gran reto, que lo sigue siendo. Bolsa, economía... De lo que pasé y pasaba de largo casi siempre. Bancos, crisis, subprime, emergentes... Meses de formación pasiva para pasar a la actividad, a generar la información que ahora soy capaz de entender. Como todo lo que hago, no me disgusta, al contrario. Hay luces y sombras, como en todo, como en el desafío de ser speaker, de escribir bajo presión, de buscar temas, de cubrir noticias jodidas, de ir a ruedas de prensa, de rellenar huecos, de hablar por la radio, de salir en la tele y, en general, de jugar a ser periodista cuando en realidad eres filólogo o directamente un intrusista, como te hacen sentir.
Yo tampoco tenía conexión esta tarde y no podía dar las noticias ni saber si España sería invitada a la Cumbre Económica el 15-N; sigo interesándome por los deportes, que para eso sigo siendo articulista y tengo barra libre en mis columnas; Aznar da titulares frikis; las elecciones en EEUU me siguen interesando, cuatro años después de que se publicara mi primer artículo de opinión. Y miles de noticias acumuladas cada día durante muchos años; por simple interés, por obligación y, normalmente, por una mezcla de ambos factores. Poder escribir sobre ello en la que considero mi casa mientras escucho la música que me gusta y trasnocho sin más es lo que más me llena ahora mismo. Mañana (hoy -por ayer, hoy, mañana mismo y pasado-) será otro día...
jueves, 23 de octubre de 2008
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1 comentario:
amigo no puede ser que te desaparezcas de esos modos.
recuerdos a la perra entrañable y un bezzico al patan q es mu sexy
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