lunes, 8 de diciembre de 2008

Cena de japo

No todas las noches cena uno con directores de cine. También puede darse el caso de cenar esa misma semana en casa de la amiga que iba contigo aquella noche y volver a cenar una hora más tarde en casa de un amigo y con algunos de los amigos que dos noches después (anoche) cenarían en un restaurante japonés que quedará marcado en mi memoria como el escenario de una gran noche.Con todo esto vengo a decir que cenar con un director de cine nominado al Óscar es un placer que depende de la suerte; cenar un viernes noche invitado por una amiga y que te recojan otros amigos para ir a casa de un tercero y cenar anoche con esos y otros en un tatami para nosotros sólos... Eso es una suerte que se vive como un placer progresivo, en aumento con el paso del tiempo y que se escribe con mayúsculas: AMISTAD.

martes, 2 de diciembre de 2008

Cena de cine

"¿Te ha gustado el Cervantes?" fue, en resumen, la pregunta que le hice para romper el hielo a Nacho Vigalondo a las puertas del teatro-cine donde vimos sus 'Cronocrímenes' antes de ir a 'Embrujo' a cenar con él. Me sonaba que estuvo en la provincia meses antes por el homenaje a Sergio Leone pero también me recordó que ya visitó el recinto en 'Almería en corto', participando en 2004 con su '7:35 de la mañana', después nominado al Óscar.
Reconozco que hace unos meses pasé del juego sobre 'Los Cronocrímenes', al que me invitó mi anoche compañera de velada. Fue ella quien me hizo ir a ver la película y participar en el coloquio con el director. Mi número para el sorteo de la cena salió hasta por dos veces de la boca de Nacho. Daba igual, yo ya cuando dijo "el 16" había cumplido mi objetivo: hacer realidad uno de los sueños de ella. Para mí fue ganar algo más que una rifa, está claro.
"No imaginaba que me nominarían al Óscar ni la buena reacción ante mi primera película o que United Artists fuera a hacer un remake -Steve Zaillian, director de Buscando a Bobby Fischer y guionista de La lista de Schindler-". Eso y mucho más me lo dijo a mí y a pocos más. Un orgullo. Una suerte compartir cena y cine en buena compañía. Gracias a él por darle otra dimensión a una de mis pelis favoritas -Regreso al Futuro-. Y a ella por ser así... Por ser Kiku.